La meta final en Tantra

Aunque utiliza modalidades específicas de la sexualidad y el potencial gigantesco de la energía sexual, el camino tántrico tiene como meta final la revelación del SI SUPREMO ATMAN (la perfección divina que existe en cada ser humano, la chispa divina) y la liberación total desde el ciclo de las reencarnaciones sucesivas. Por esto los Tantras sostienen que el amor ideal entre dos seres humanos es la que se conecta directamente al Si Divino, a través de la adoración constante y mutua en el acto amoroso, del Si Divino de los dos amados.

Con más precisión, “no te amo por tu cuerpo bello o por tus ojos brillantes, sino, ante todo, te amo porque reconozco en ti el resplandor divino del Si Inmortal”.

Esto es el modelo de un amor perfecto, y  cuando dos seres llegan a amarse de esta manera extremadamente  elevada, el camino hacia la liberación suprema está abierto.

“La adoración del Si exalta el carácter noble y constituye el soporte secreto para el Espíritu. La adoración del Si implica el conocimiento del Si y el reconocimiento de sus cualidades transcendentales. La adoración del Si nos conduce rápidamente hacia el mundo de más allá. En este mundo, todas las formas de comportamiento sano son formas de adoración del Si, desde bañarse, comer o  hacer el amor. En el nivel más alto, la adoración del Si significa, de hecho, meditación y transcendencia.”