La historia de una taza de té

¿La vida parece muy pesada? La historia de un sacerdote sabio te puede ayudar a encontrar tu camino en la vida.

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Esta historia se llama “La historia de una taza de té” y demuestra a la gente qué pueden hacer cuando la vida resulta pesada y cuando te golpea, sin compasión, cuando el mundo parece que se descontrola y cuando sientes que ocurre un gran sufrimiento.

El sacerdote Arsenie Boca (1910 – 1989) está considerado uno de los grandes consejeros espirituales rumanos. Dejó para la posteridad un impresionante legado espiritual. Una de las más bellas historias de este sacerdote que fue ajusticiado por el régimen comunista, es esta historia de la taza de té que fue contada para ayudar a los que sufren.

Esta es la historia:

“Una familia se fue de excursión a Inglaterra a comprar algo a un bello mercado de antigüedades, para celebrar los 25 años de casados. Los esposos amaban las antigüedades y los productos de arcilla, los objetos cerámicos y en especial las tazas de té. Observaron una taza excepcional y preguntaron:” ¿Podemos ver esta taza? Nunca vimos algo más bello.”

Al tiempo que la vendedora le enseñaba la taza, ésta comenzó a hablar: “Vosotros no podéis entender que yo no fui desde el comienzo una taza de té.

En el pasado fui sólo dos puñados de arcilla roja. El maestro modelador me cogió e hizo churros conmigo y me aplastó y me modeló varias veces. Yo le he dicho: ¡No hagas esto, no me gusta, déjame en paz!, pero él sonrió y dijo con bondad: Todavía no. Y después me puso en un torno y me dio muchas vueltas y yo dije para que me mareo, que me molestas. Pero el maestro modelador me tranquilizó y dijo que todavía no. Me volvió a modelar y aplastar hasta que obtuvo la forma que quiso y después me introdujo en el horno. ¡Nunca he sentido tanto calor! He gritado, me he dado contra la puerta, ¡Ayuda!, ¡Sácame de aquí!

Yo le podía ver y podía leer sus labios: “Todavía no.”

Cuando pensaba que ya no podía resistir más la puerta se abrió. Con cuidado me sacó fuera y me puso en una estantería… y comencé a enfriarme. ¡Oh! Qué bien me sentía. Pensaba que así estaba mejor.

Pero después de enfriarme me cogieron de nuevo y me cepillaron y pintaron . Los olores fueron horribles y pensé que ya no podía respirar más. Le dije: “¡Por favor, acaba, acaba!” Él dijo solamente: “Todavía no.” Después me volvió a meter al horno. Sólo que ahora no fue como la primera vez. Fue el doble de caliente y sentía que iba a morir. Le rogué, insistí, grité, lloré… Estaba convencida de que esta vez no podía escapar. Estuve a punto de renunciar. Exactamente en ese momento la puerta se abrió y él me cogió y me volvió a poner en una estantería para enfriarme.  Me pregunté: “¿Qué más puede hacerme?”

Una hora más tarde me dieron un espejo y me dijeron: “Ahora mírate para verte.

” Cuandyoga-tantra-zaragoza-31o me miré dije: “Esta no soy yo, no puedo ser yo…tan bella. ¡Soy muy bella!” Él me dijo con ternura: “Quiero que recuerdes esto. Sé que fue doloroso en este proceso de modelado. Pero si yo te dejara sola, tú te secas. Sé que te has mareado en el torno, pero si yo hubiera terminado aquí este proceso tú te romperías en muchos trozos. Sé que te ha dolido y que has pasado mucho calor en el horno, pero fue necesario ponerte en él para que no te rompieras. Sé que los olores no te han sentado bien cuando te he pintado, pero sin esto nunca podrías fortalecerte de verdad. Esto te ha dado el brillo en la vida. Si no te hubiera puesto por segunda vez en el horno tú no podías vivir mucho pues la primera vez en el horno no fue suficiente para fortalecerte. Ahora eres un producto acabado, eres lo que tuve en mi mente desde la primera vez que comencé a trabajar contigo.

La moraleja de esta historia es, dice el sacerdote Arsenie Boca:

“Dios sabe lo que hace con cada uno. Él es el maestro modelador y nosotros somos su arcilla. Él me va a modelar, me va a exponer a las presiones necesarias para tener resultados perfectos que cumplen la buena, la placentera y la santa Voluntad Divina. Si la vida parece pesada y te sientes empujado casi sin compasión en diferentes partes, cuando el mundo parece volverse descontrolado, cuando sientes un sufrimiento importante ponte a hacer y beber un té en la más bella taza y piensa en lo que has leído aquí y después habla un poco con el Maestro Modelador (Dios Padre).”