Ley de la afirmacion

Hay una ley extraordinaria llamada ley de la afirmación. Si puedes afirmar algo con toda convicción, de un modo absoluto, comienza a ser real. Esto explica por qué las personas son tan infelices, precisamente por esta ley. Ellos reafirman siempre su sufrimiento. Por el contrario, un número relativamente pequeño de personas se sienten felices casi siempre, por la misma razón. Afirman su alegría y llegan a ser más felices.
Acostumbraros a: Dejad de afirmaros en los aspectos negativos y comenzad a afirmaros en los positivos.
Después de unas pocas semanas os sorprenderéis de que tenéis una gran clave.
Por ejemplo, si te afliges fácilmente, antes de dormir haz las siguientes afirmaciones:  prométete que vas a ser feliz, que ya has comenzado a estar feliz. Repita esto 21 veces, con toda tu convicción, susurrando, pero lo suficientemente fuerte como para oír tus palabras. De acuerdo, has estado triste por última vez. ¡Buena suerte! Repite 21 veces y luego duerme.
Por la mañana, cuando te despiertes, antes de abrir los ojos, repite de nuevo las afirmaciones 21 veces.
Constatarás el cambio que se produce en ese día. Te sorprenderá ver que realmente hay un cambio cualitativo. Después de solo 7 días, vas a vivir plenamente lo que has afirmado con tanta convicción. Gradualmente abandona también los otros aspectos negativos que manifiestas. Elige uno por semana y renuncia a él. Por el contrario, elija una cualidad positiva y embelésate con ella.
Todo depende solamente de tu elección. Tanto el infierno como el paraíso son creados por nuestros pensamientos. “El hombre es lo que piensa”. Cuando constates esta verdad en tu propia piel, cuando veas con tus ojos que los pensamientos crean el paraíso y el infierno, al final los trascenderás a ambos. Y no olvides que el paraíso es mucho más fácil de trascender que el infierno, por eso comienzas a pasar de negativo a positivo. Parece paradójico, es más fácil renunciar a la riqueza que a la pobreza. es más fácil abandonar a un amigo que a un enemigo.
Convierte el infierno en el paraíso. Las religiones occidentales nunca han pasado más allá del paraíso, pero las orientales lo han intentado. Estas también renuncian al paraíso, porque un pensamiento positivo es un pensamiento.
Cuando te sientas preparado haz la afirmación suprema: la falta de afirmaciones (pensamientos) y lo inevitable se producirá: Conocerás el absoluto. (LA ÚLTIMA VERDAD SUPREMA)
OSHO