Los aceites en la alimentacion

-Desafortunadamente los aceites refinados se utilizan demasiado, aunque son un alimento tóxicopara nuestro cuerpo. Es bueno acostumbrarse a utilizar las grasas en su forma natural, conforme con las necesidades del organismo, para no desequilibrar los procesos extremadamente sensibles del cuerpo.

Los cereales integrales, las nueces, los cacahuetes y las semillas que no son modificadas por los procesos modernos de refinación, como también las frutos que contienen aceites (aguacate y olivas), junto con los vegetales facilitan un aporte suficiente de las diferentes grasas que necesita el organismo.

Algunas informaciones sobre la utilización del aceite para freír

La fritura de los productos alimenticios en aceite, mantequilla o margarina tiene efectos dañinos. Los aceites y las grasas calentadas sufren el proceso de auto oxidación, y la intensidad de la auto oxidación es proporcionada por el grado de las grasas no saturadas y por  la presencia o la falta de las sustancias que favorecen o frenan la oxidación. Se ha constatado que la grasa animal sufre más rápido la auto oxidación que los aceites de origen vegetal. Calentando los aceites conforme con el proceso de auto oxidación se producen sustancias con efectos tóxicos (peróxidos, aldehídos, cetona, hidroperóxidos, polímeros y monómeros cíclicos).

La mantequilla y el aceite de girasol, a una temperatura de 1700º  C. cambian su composición de manera que en animales de laboratorio les han producido lesiones hepáticas graves. También se ha observado que ataca al sistema circulatorio, provocando lesiones miocárdicas de las paredes arteriales. Por esto se recomienda insistentemente no preparar nada de forma frita.

Sin estar bien informadas, algunas cocineras preparan hamburguesas vegetales fritas en aceite pensando que han hecho un buen paso hacia la alimentación sana. Se dice que el sabio come también con la razón no solo con la lengua. Cuando alguien se decide a comer sano tiene que evitar cualquier alimento frito. El primer paso es consumir  aceites de presión en frío porque son menos expuestos al calor.

En el caso de una alimentación no refinada, existe un equilibrio natural entre antioxidantes (las vitaminas A y E por ejemplo) y la cantidad de grasas polinsaturadas. El desequilibrio entre las grasas polinsaturadas y los antioxidantes conducen al aumento de la formación de radicales libres con sus consecuencias dañinas, como la aceleración del proceso de envejecimiento, la multiplicación de los fenómenos inflamatorios, la aparición de neoplasia (cáncer), molestias hepáticas y aterosclerosis.

Desafortunadamente, los métodos modernos de preparación de los productos alimenticios alejan a menudo los ácidos grasos importantes y los antioxidantes tan necesarios, careciendo el organismo de estos nutrientes esenciales. Como consecuencia aparecen frecuentemente las enfermedades degenerativas y otras enfermedades con más complicaciones. La alimentación natural en la cual no se han sustraído los componentes esenciales, ofrece todas las grasas esenciales en una proporción fisiológica correcta y por esto es recomendada sin reservas.