¿Qué es la energía del amor?

¿Qué ocurre en nuestro cuerpo y cerebro cuando nos enamoramos?Todos lo hemos sentido en un momento dado en nuestra vida. Lo reencontramos en libros, melodías, películas. Es omnipresente en nuestro alrededor. ¿Pero qué es el amor? ¿Dónde vive esto? ¿Qué lo determina? ¿ Y qué ocurre verdaderamente en nuestros cuerpos y mentes cuando tenemos “mariposas en el estómago”?

El amor, aunque es difícil definirlo, incluye el desarrollo de una conexión emocional muy fuerte frente a cierta persona. El amor es un sentimiento universal pero la medida en la cual se expresa puede variar en función de la cultura, la religión, el estatus social.

Numerosas zonas del cerebro se activan cuando pensamos en la persona amada o en su presencia. Estas incluyen el hipocampo, hipotálamo y el córtex cingular anterior.

La activación de estas zonas cerebrales puede inhibir el comportamiento defensivo, puede reducir la ansiedad y crece la confianza en la persona amada. Aún más, ciertas zonas del cerebro, como por ejemplo la amígdala y el córtex frontal son desactivados como respuesta al sentimiento del amor. Así se disminuye la tendencia del análisis crítico del ser amado y se reduce la probabilidad de aparición de algunas eventuales emociones negativas. 

La oxitocina y vasopresina son las hormonas asociadas con el amor romántico. Estas son producidas por el hipotálamo y liberadas por la glándula pituitaria. Aunque estas hormonas actúan tanto en los hombres como también en las mujeres, las mujeres son mucho más sensibles a la oxitocina mientras los hombres son más sensibles a la vasopresina.

Las concentraciones de la oxitocina y vasopresina aumentan cuando estamos enamorados. Estas hormonas actúan sobre numerosos sistemas del cerebro y de un modo particular  interaccionan con el sistema dopaminérgico y pueden estimular la liberación de dopamina sobre el hipotálamo, substancia que controla la capacidad de experimentar el placer.